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foto: animalpolitico.com | Josefina Vázquez Mota
Mañana domingo 5 de febrero, el PAN tiene la oportunidad de refrendar una historia democrática que lo distingue frente al resto de los partidos políticos en México. Me refiero no sólo a una profunda convicción democrática en el ejercicio del gobierno sino a la democracia interna que venimos practicando cada vez con mayor ahínco. En esta ocasión, los panistas elegiremos a quien abanderará nuestra candidatura a la Presidencia de la República y por primera vez en nuestra historia tendremos la oportunidad de elegir candidata. No podría ser de otra manera puesto que fue nuestro partido el que exigió -antes que muchos otros- el voto para las mujeres y el que reconoce todos los días el liderazgo femenino en posiciones políticas de gran relevancia. Pero mañana los panistas tenemos una cita con la historia de nuestro partido y de nuestro país. La apuesta es, nada menos que, transformar a México desde una perspectiva femenina, tal y como muchos otros países de nuestro hemisferio lo están haciendo actualmente, y concentrándose en una serie de temas clave para el desarrollo nacional en el siglo XXI. Y es que Josefina Vázquez Mota es una gran representante de todo lo que miles de mujeres hemos venido aportando, desde distintas trincheras y por varias décadas, a la vida pública en nuestro país.
En primer lugar, representa a mujeres de lucha que mediante su esfuerzo incansable han conseguido mejores condiciones de vida para ellas y sus familias. Josefina, de orígenes más bien modestos, pudo ir a la Universidad y luego desenvolverse con éxito en su profesión como periodista y economista por su propio esfuerzo. Sin padrinazgos de ninguna índole y tan sólo armada de su talento, Josefina también emprendió -por invitación del PAN- una carrera política extraordinaria.Su trayectoria ilustra, por ello, la manera en que el PAN se ha consolidado como una organización política que busca a los mejores ciudadanos y les ofrece la vía partidista como instrumento para trabajar en favor del bien común. “Nuestra alianza es con los ciudadanos”, ha repetido en numerosas ocasiones y es que, junto con Isabel Miranda en el Distrito Federal, Josefina refrenda el espíritu ciudadano del PAN. Precisamente el espíritu a partir del cual el Maquío construyó una oferta política con la sociedad y no con la clase política.
En segundo lugar, la carrera política de Josefina no puede disociarse desu paso por dos Secretarías de Estado cuya agenda plantea dos prioridades indiscutibles para el país. Su exitosa experiencia en la Secretaría de Desarrollo Social primero y en la Secretaría de Educación Pública después la convierten en la aspirante de mayor preparación paraencabezar la doble tarea de reducir la pobreza y mejorar la calidad de la educación. Sus propuestas de campaña reflejan fielmente estas convicciones y responden directamente a las inquietudes de millones de ciudadanos que queremos Crecer Más, Aprender Mejor y Vivir en Paz. El México Posible del que habla Josefina es precisamente el que apuesta fuerte por la educación y contra la desigualdad. De ahí su compromiso de aumentar de 7 a 14 millones, el número de becas que reciben estudiantes de educación superior en todo el país, de crear 170 nuevos planteles educativos y de apostar por un nuevo seguro universitario. Josefina habla con conocimiento de causa sobre los atavismos de la educación en México y es ella, con toda seguridad, quien tiene la capacidad para superarlos. Por estas razones, los invito amigas y amigos panistas a hacer lo que siempre hemos hecho: votar en libertad y elegir a la persona que mejor representa nuestros ideales. Vamos con Josefina a construir, entre todos, ese México posible de oportunidades, educación y paz que tanto anhelamos. @AdriGlezCar
Artículo publicado hoy 4 de febrero en Milenio Diario, estado de México

La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, la activista Leymah Gbowee y Tawakel Karman, de Yemen, ganadoras del Premio Nobel de la Paz | Foto: cnn.mexico.com
El anuncio que el Comité Nobel Noruego hiciera hace algunos días sobre las ganadoras del Premio Nobel de la Paz 2011 viene a subrayar el valor agregado, específico y particular, que las mujeres somos capaces de imprimir a la actividad política y primordialmente a los procesos de paz y conciliación alrededor del mundo. Después de una ardua deliberación, se anunció la concesión de este importante galardón a tres mujeres –dos liberianas y una yemení- cuyo activismo ha sido invaluable para, por un lado, reivindicar los derechos políticos de las mujeres en regímenes de corte autoritario y, por el otro, dar futuro a procesos de paz, reconciliación y democratización de sus respectivas sociedades.
En primer lugar, se reconoció a Ellen Johnson Sirleaf, quien a sus 72 años de edad consiguió ser la primera mujer africana electa democráticamente como Presidenta de la República Liberiana. Desde 2006, Sirleaf ha venido transformando radicalmente la situación general de su país y ha conseguido pasos muy importantes en el fortalecimiento de la unidad, la reconstrucción y la reconciliación nacional después de poco más de veinte años de una cruenta guerra civil. Por otro lado, se otorgó el Premio Nobel a Leymah Roberta Gbowee, otra liberiana que como Sirleaf, desde la trinchera de las organizaciones femeninas de la sociedad civil consiguió forzar la negociación y acuerdo de las facciones en pugna una vez caído el brutal régimen de Charles Taylor. Gbowee logró además organizar a mujeres cristianas y musulmanas de Monrovia, la capital liberiana, para hacer jornadas de rezos por la paz y acciones de resistencia civil que han servido de inspiración a movimientos similares en Sudán, Zimbabwe y otros países africanos. Finalmente, en una especie de reconocimiento simbólico a muchos de los movimientos pacíficos de la denominada Primavera Árabe, el Comité Noruego decidió premiar también a Tawakul Karman, una activista yemení quien a través de una organización llamada Mujeres Periodistas Sin Cadenas, se convirtió en el rostro más visible de las protestas multitudinarias que en ese país han venido cimbrando al régimen de Saleh. Conocida como la “madre de la revolución” y con apenas 32 años, Karman es un símbolo además de un nuevo movimiento democrático con profunda vocación pro derechos humanos y de equidad de género al interior de la religión islámica incluso en su vertiente conservadora. Como bien afirmó el Presidente del Comité Noruego, la inclusión de Karman es “señal de que la Primavera Árabe no puede triunfar si no es incluyente con las mujeres”. Más aún, se trata de un reconocimiento al alto nivel de compromiso que las mujeres en el mundo adquieren con la paz, la dignidad y el coraje de su impulso de cambio, así como a los valores de tolerancia, respeto y concordia que encarnan su lucha especialmente en sociedades que cargan toda clase de heridas y confrontaciones históricas.
Definitivamente, creo que vale la pena resaltar que esta edición del Premio Nobel de la Paz viene a dar un renovado impulso a una vieja tesis de la Organización de las Naciones Unidas, según la cual hay una fuerte correlación entre una cuota alta de participación de las mujeres en procesos de paz y reconstrucción posbélica y una solidez importante de las instituciones y los pactos democráticos y de justicia emanados de esos procesos. Ojalá las galardonadas pudieran venir a México y compartir con nosotros su perspectiva sobre tan importantes asuntos.
Artículo publicado el pasado 8 de octubre en Milenio Diario, estado de México

Marisela Morales (tercera de derecha a izquierda) Foto: www.mexico.cnn.com
Desde hace algún tiempo he venido sosteniendo la idea de que estamos en presencia de una nueva generación de la participación de las mujeres en los asuntos públicos. De ocupar espacios donde tradicionalmente se les ubica, por ejemplo en los gabinetes presidenciales en las carteras de educación, cultura, salud, y desarrollo social, las mujeres hemos venido conquistando espacios en posiciones de alto impacto y gran visibilidad. Las Secretarías y Ministerios de Defensa, Gobernación, Seguridad Pública, Relaciones Exteriores así como otros espacios federales, afortunadamente ya no son posiciones exclusivas del sexo masculino en muchos países del mundo. Un ejemplo relevante tiene que ver con las agencias de procuración de justicia. Carla del Ponte en Suiza, Janet Reno en Estados Unidos y recientemente Viviane Morales en Colombia y Máire Whelan en Irlanda han demostrado que las mujeres son perfectamente capaces de encabezar con gran éxito la lucha contra el crimen. Más aún, han demostrado una gran determinación para, por ejemplo, combatir la corrupción y aplicar todo el peso de la ley a quien decide quebrantarla.
En México esto no es la excepción y, si el Senado aprueba esta propuesta, contaremos por primera vez en nuestra historia con una Procuradora General de la República. En efecto, el Ejecutivo Federal enviará en próximos días al Senado la propuesta de quien podría encabezar la Procuraduría General de la República tras la renuncia de Arturo Chávez. Se trata de Marisela Morales, actual titular de una de las agencias gubernamentales de mayor importancia en la lucha contra el crimen, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada.
La propuesta es muy acertada desde cualquier punto de vista. Se trata de una mujer con una amplísima trayectoria en la Procuraduría General de la República donde ha ocupado posiciones de altísima responsabilidad. Es además una profesional que conoce a profundidad el servicio público relacionado con la impartición de justicia. Con esfuerzo y dedicación, Morales Ibañez ha dado muestras de su compromiso con la justicia, su probada trayectoria, honradez y coraje desde que en los albores de su carrera se convirtiera en Defensora de oficio. Su trabajo como Ministerio Público en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, como Coordinadora general de Investigación Especializada en Delitos Federales y recientemente como titular de la SIEDO ha sido reconocido dentro y fuera de México. El pasado Día internacional de la Mujer, fue galardonada en Estados Unidos con el Premio Internacional a las Mujeres de Valentía 2011 entregado de manos de la Secretaria de Estado Clinton y la señora Michelle Obama.
Su nominación es también un reconocimiento al empeño gracias al cual mujeres destacadas como Marisela han combatido el machismo y los prejuicios que aún persisten en ciertas áreas de la administración pública. Sin duda se trata de una conquista colectiva de gran envergadura que deja atrás décadas de un tabú antifemenino en las tareas de gobierno más delicadas y complejas. Confío en que el Senado apruebe esta propuesta para, sin mayor dilación, dar comienzo a una nueva etapa de la procuración de justicia en nuestro país.
Artículo publicado el pasado 2 de abril en Milenio Diario, estado de México
Este domingo tendrá lugar el balotaje o segunda vuelta electoral para elegir a quien encabezará el Poder Ejecutivo en Brasil durante los próximos cuatro años. Las elecciones generales, en primera vuelta, tuvieron lugar el pasado 3 de octubre. Ahí se eligieron a los gobernadores de los 26 estados brasileños, a 54 de los 81 miembros del Senado, a los 513 miembros de la Cámara de Diputados y se realizó una primera votación para identificar a los candidatos punteros que continuarán en la competencia electoral hasta los comicios del domingo. Muchas son las lecciones de democracia que Brasil está dando al mundo y concretamente a América Latina.
En primer lugar, Brasil tiene una historia reciente de consolidación democrática sobre la que vale la pena profundizar. A finales de los años ochenta, cuando la dictadura militar entregó el poder a las primeras autoridades electas, comenzó a construirse en Brasil un nuevo entramado constitucional e institucional. No sin contratiempos, el nuevo régimen político comenzó a transformar el rostro, otrora autoritario del país sudamericano, en la que es hoy la segunda democracia más grande del hemisferio, tan solo después de Estados Unidos. Una demostración fehaciente de esta transformación, es el actual proceso electoral. Con un padrón de más de 130 millones de electores, Brasil cuenta con normas e instituciones electorales sólidas y altamente confiables. Cuenta con urnas electrónicas que reducen al mínimo la posibilidad de cometer errores en el conteo y que agilizan el recuento de papeletas al final del proceso. Todos estos elementos, aunados a la buena imagen que mantienen las instituciones electorales frente al grueso de la población, dieron certidumbre a un proceso ejemplar como el del pasado 3 de octubre. Supervisadas por 151 observadores extranjeros procedentes de 36 países y múltiples organismos internacionales, las elecciones fueron celebradas sin mayores contratiempos y en un clima de absoluta normalidad. No es poca cosa si se toma en cuenta la enorme extensión geográfica del país, las diferencias socioeconómicas y políticas entre sus cinco macrorregiones y la gran diversidad de partidos políticos competitivos que, en algunas demarcaciones, llegan a sumar entre veinte y veinticinco.
En segundo lugar, la segunda vuelta o balotaje es un mecanismo que merece ser considerado en nuestro sistema electoral. Se trata no sólo de una práctica institucionalizada en muchos países del mundo, incluidas algunas de las democracias más sólidas de nuestra región como Chile, Uruguay, Costa Rica y Brasil, sino una modalidad de elección que añade una dosis adicional de confianza a los comicios. El balotaje añade competitividad -cuando los candidatos saben que deben superar más de la mitad de los votos para no ir a segunda vuelta- pero, en caso de que esto no ocurra, obliga a que los electores tomen una decisión entre los candidatos punteros otorgándole al ganador un notable respaldo popular. Mediante la segunda vuelta se fortalece la legitimidad del funcionario electo y se genera una relación más estrecha entre el ciudadano y las autoridades electas robusteciendo la representación política. En efecto, ninguno de los candidatos obtuvo más del 50% de los votos y por ello mañana contienden de nuevo Dilma Rousseff, del partido en el gobierno, y José Serra, de la oposición.
Por otro lado, y en tercer lugar, de acuerdo con una definición muy conocida, la democracia es certidumbre en las reglas e incertidumbre en el resultado. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo ahora mismo en Brasil. Más allá de las encuestas y los sondeos de opinión, ninguno de los candidatos tiene asegurada la victoria. Tanto Serra como Rousseff buscan convencer a aquellos electores, principalmente a los casi 20 millones que votaron, en primera vuelta, por Marina Silva del Partido Verde, para que voten en su favor. Cabe señalar que al declararse Silva neutral en esta segunda contienda, los electores del tercer partido más votado podrán incidir y quizá determinar el resultado final de la elección. De ahí la importancia de las campañas y los debates. En una democracia como la brasileña, no hay nada para nadie, y los candidatos lo saben. Hasta el último momento, ambos siguen en campaña y la incertidumbre sobre los resultados solo se disipará hasta que el Tribunal Superior Electoral cuente el último voto.
La cuarta lección es también muy relevante. Se trata de la pertinencia y la validez de las alianzas electorales. Ambas candidaturas, tanto la de Serra como la de Rousseff están respaldadas por amplias coaliciones electorales (10 partidos la de Rousseff y 6 la de Serra) que incluyen tanto partidos nacionales como partidos locales. Las coaliciones en Brasil no sólo son legales sino que son especialmente pertinentes para evitar una atomización del voto en muchas regiones. Pero, más aún, suponen la posibilidad de arropar un programa político y una candidatura común que, una vez en el gobierno, se traducirá en un gobierno de coalición con representación política para todos los partidos participantes. En México, los enemigos de las alianzas podrían ver en Brasil el funcionamiento óptimo de esta legítima modalidad electoral que se replica en gran parte del planeta.
Finalmente, una última y muy importante lección. Ha sido durante este periodo de esplendor democrático, y no durante su pasado autoritario, que Brasil ha consolidado un estatus político y económico de potencia emergente, ocupando el octavo lugar entre las economías del mundo y construyendo un futuro cada vez más promisorio para su abundante población. En ese sentido, es Brasil también un magnífico ejemplo para instruir a todos quienes abanderan una regresión autoritaria como la vía para garantizar un mejor nivel de vida para la población.
Artículo publicado el pasado 30 de octubre en Milenio Diario, estado de México
En mi calidad de Senadora de la República y junto al diputado local Gustavo Parra, el día de ayer tuve el honor de presentar mi Informe de Resultados por la labor legislativa realizada durante el primer año de la LXI Legislatura del Congreso de la Unión.
Este ejercicio tiene que ver directamente con el deber que todos los servidores públicos y representantes populares tenemos de informar debidamente a la población sobre el trabajo realizado. Sin embargo, implica también un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas que contribuye a forjar un vínculo directo y de contacto permanente entre la ciudadanía y los legisladores.
En el caso del Estado de México, que represento en el Senado de la República, es urgente que se extienda esta práctica tan importante para combatir la opacidad, la corrupción y el abuso que, desafortunadamente, se registra en los distintos niveles de gobierno.
Por ello es también una oportunidad extraordinaria para divulgar información valiosa sobre los asuntos públicos en nuestra demarcación, y una ocasión espléndida para dotar a la ciudadanía de herramientas de juicio que les permitan tomar decisiones electorales informadas y responsables.
Los informes anuales, antes que un rito o ceremonia política a la vieja usanza, son momentos clave para establecer una amplia conversación con los distintos sectores de la sociedad mexiquense. Suponen la posibilidad de acercarse, dialogar, entender y comenzar a articular soluciones para los problemas que aquejan a los mexiquenses. Ese fue precisamente el ánimo que me llevó a reunirme, las últimas semanas, con miles de personas, grupos sociales, empresariales, culturales, académicos y religiosos.
La representación de los mexiquenses es, sin duda, una gran responsabilidad. Las necesidades de nuestra demarcación son a tal grado apremiantes que requieren de esfuerzos individuales y colectivos de gran envergadura. Como vecina, durante la mayor parte de mi vida, del municipio de Naucalpan, no soy de ninguna manera ajena a las necesidades de empleo, educación, salud, transporte de calidad, seguridad y desarrollo de nuestro municipio.
He procurado, con honestidad y sensibilidad, poner el acento en aquellas iniciativas que, ya sea desde el gobierno federal o desde el grupo parlamentario del PAN, han venido contribuyendo a mejorar el nivel de vida de los mexiquenses en distintos rubros.
Con mucha satisfacción informé que gracias a una favorable interlocución con el gobierno federal, logramos que se aprobara el presupuesto más alto en la historia para el gobierno del estado y sus 125 municipios.
Con ello se facilitó no sólo un mayor acceso a la salud pública y de
calidad –por ejemplo con la construcción del hospital de alta especialidad Bicentenario en Tultitlán- sino una mejora sustancial del transporte público en la entidad con la construcción del Tren Suburbano Tlalnepantla-Cuautitlán, y de la seguridad pública municipal con un aumento importante en los subsidios para patrullas y policías. También, conseguimos la construcción del Túnel Emisor Oriente para evitar inundaciones, el desarrollo de nuevas vialidades metropolitanas y la puesta en marcha de una nueva red de estancias infantiles para las madres trabajadoras.
Por otro lado, trabajamos duro en el exhorto al gobierno del estado de México para eliminar el cobro del impuesto a la tenencia vehicular así como solicitar al Gobierno Federal aumentos importantes en el Fondo Nacional de Desastres Naturales (FONDEN) para las familias afectadas por las devastadoras inundaciones que sufrimos hace algunos meses.
Hemos seguido de cerca la gestión del gobierno mexiquense y hemos sido críticos con las prioridades de gasto de la administración. En ese sentido, impulsamos diversas obras públicas de infraestructura como la edificación de más hospitales, la construcción y mantenimiento de nuevos emisores pluviales así como la creación y ampliación de rutas para el tren suburbano –concretamente extenderlas a las regiones de Huehuetoca, Amecameca y Tecámac, así como la creación de una nueva ruta Naucalpan- Toluca.
Desde luego, esto no es suficiente. Por ello me he propuesto seguir trabajando, en este nuevo periodo legislativo que comienza, a favor de los derechos de los grupos vulnerables en nuestro estado (adultos mayores, mujeres, niñas y niños), de la eliminación de los injustos cobros de peaje en vías públicas transitadas diariamente por cientos de miles de mexiquenses, por tarifas justas para estudiantes y adultos mayores, por penas más severas a los delincuentes y a los funcionarios públicos negligentes así como por una mejor utilización del presupuesto del estado. Continuaremos vigilando de cerca, por supuesto, la poco transparente gestión de la actual alcaldesa de Naucalpan.
Sin duda, es mucho lo que falta por hacer. Vivimos en un estado con bajos índices de desarrollo, salud y educación así como altos índices de pobreza, desempleo e inseguridad como resultado de gobiernos estatales y municipales deshonestos e ineficientes.
Por ello, es hora de sumar esfuerzos y multiplicar voluntades. De la mano de la administración del Presidente Felipe Calderón seguiremos trabajando por un país mejor y un estado de México más próspero y con mejores oportunidades de desarrollo para todos. En ese contexto, vale la pena analizar con seriedad, generosidad y patriotismo, una alianza electoral que, en 2011, traiga por fin la alternancia democrática al gobierno del estado.
Artículo publicado el pasado 28 de agosto en Milenio Diario, estado de México
Un nuevo recinto se unirá a los más de 120 museos con que cuenta la Ciudad de México. Se trata del Museo de la Mujer, el cual, por iniciativa de la Federación Mexicana de Universitarias (FEMU) y gracias al respaldo de la Universidad Nacional Autónoma de México, abrirá sus puertas en breve en el Centro Histórico. Se trata de la antigua imprenta de la UNAM en la calle de República de Bolivia.

Inauguración del Museo de la mujer. Foto: www.terra.com.mx
Esta bella casa de dos pisos albergará un museo que era ya indispensable establecer en el contexto de la inminente celebración del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana. La Historia de México, durante buena parte del siglo XX, no sólo se venía narrando y construyendo desde una perspectiva masculina sino desde enfoques que soslayaron el papel protagónico de las mujeres en muchos de sus capítulos.
Por supuesto que esto comenzó a cambiar cuando una nueva generación de historiadores puso el acento en los temas de la vida cotidiana, en la llamada “historia de las mentalidades”, la evolución de los derechos de las mujeres y, de manera concreta, en la recuperación de biografías de mujeres notables en nuestro devenir histórico desde la época prehispánica y hasta la actualidad. En efecto, la recuperación y el estudio de esta historia, previamente marginada, será el aporte principal del Museo de la Mujer.
Sin embargo, de acuerdo con sus creadores, será también “un espacio vivo” dedicado a divulgar los elementos principales de una cultura de equidad y no discriminación.
Además de su Colección Permanente que actualmente se encuentra en construcción, el Museo divulgará, mediante presentaciones de libros, ciclos de cine y conferencias, temas relevantes sobre la situación actual de la mujer en México y se unirá a la red de instituciones que se ocupa de apuntalar la equidad de género en nuestro país. Aunque el Museo apenas celebró su preinauguración el pasado 5 de agosto, la UNAM informó que el compromiso es terminar de instalarlo y abrirlo al público el próximo 8 de marzo precisamente cuando se celebre el Día Internacional de la Mujer.
La colección contará con una breve pero imponente exposición que, de manera cronológica, partirá desde la presencia de las mujeres en la sociedad y cosmovisión prehispánicas y culminará en 1953, año en que las mujeres obtuvieron su derecho al sufragio.
En este recorrido histórico se prevé que ocupen un lugar destacado aquellas mujeres que, en distintos momentos, hicieron una aportación fundamental a la construcción de la Nación Mexicana. Es el caso de la poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, la Dra. Matilde Montoya – primera mujer titulada en medicina en nuestro país, las artistas Ángela Peralta, Frida Kahlo, Lola Álvarez Bravo y María Izquierdo, la escritora, activista y diplomática Amalia González Caballero de Castillo –quien abanderó la lucha por el derecho al voto de la mujer en los años cincuenta-, la Dra. Helia Bravo –pionera de la biología en México-, entre muchas otras.
No obstante, en el contexto de la doble celebración por el Bicentenario de la Independencia y la Revolución Mexicana, resulta especialmente pertinente recuperar el papel protagónico que tanto las mujeres en lo general, como algunos personajes femeninos en lo particular, tuvieron en ambos episodios de nuestra historia.
La independencia de México habría seguido un curso distinto sin la presencia de La Corregidora, doña Josefa Ortiz de Domínguez. Gracias a su valiente y decidida intervención, la Conspiración de Querétaro consiguió emitir la Declaración de Independencia y movilizar amplias capas de la población a favor de la insurrección.
Entre los insurrectos había numerosas mujeres. Una de ellas fue la célebre Gertrudis Bocanegra cuya temeridad le ganó el sobrenombre de La Heroína de Pátzcuaro. María Ignacia Rodríguez, alias la Güera Rodríguez, fue otra importante artífice de la consumación de la Independencia.
Sin su intervención, reflexionan algunos historiadores, Iturbide probablemente no se hubiera unido a las filas de los insurgentes y el famoso Abrazo de Acatempan podría no haberse producido. Leona Vicario ocupa también un lugar destacado en la historia de la Independencia de México.
Única mujer a la que se le brindaron Funerales de Estado, Vicario fundó, con su propia fortuna, la orden secreta Los Guadalupes, misma que brindaba apoyo financiero y logístico a los insurgentes.
Por otro lado, durante la Revolución Mexicana, mujeres notables como la maderista Carmen Serdán, la zapatista Esperanza Chavarría, la coronela Juana Gutiérrez de Mendoza, alias La China y la periodista Elisa Acuña engrosaron las filas de un movimiento crucial para la modernización de México. Pero más importante aún, junto a todas ellas, hubo millones de mujeres quienes, desde el anonimato, lucharon por un México libre, independiente y con más oportunidades para todos. Desde las Adelitas revolucionarias, hasta los movimientos feministas en Yucatán, San Luis Potosí y el Distrito Federal, las rebeldes maderistas de Madera, Chihuahua y las primeras universitarias que conformaban el movimiento sufragista, las mujeres son parte indisoluble de esta historia.
Mujeres jóvenes y de la tercera edad, en situación de pobreza y con mejores condiciones económicas, amas de casa, escritoras, poetas, monjas y empresarias, participaron activamente en ambos movimientos. Es menester, por tanto, sacar del olvido sus hazañas, recuperar las historias que dan testimonio de su valentía, compromiso y amor por México así como destacar la actualidad de su ideario a favor de la consecución de mayores oportunidades para mujeres y hombres por igual.
Artículo publicado el pasado 7 de agosto en Milenio Diario, estado de México
Entre los candidatos que representan a la Alianza PAN-PRD-Convergencia en los respectivos procesos electorales de 2010, el caso de Xóchitl Gálvez en Hidalgo sobresale por múltiples factores. Se trata de una personalidad política y empresarial de gran relevancia que encarna los mejores valores, ideales y sueños de toda una generación de mexicanos. Son precisamente esos ideales los que hoy hacen posible que en Hidalgo se dé por fin una genuina alternancia democrática.
De origen humilde y ascendencia otomí, Xóchitl aprendió desde muy pequeña que el esfuerzo propio era la única forma de labrarse un futuro promisorio y de mejorar las condiciones de vida de su familia y su comunidad. A base de sacrificios, no sólo terminó con gran éxito sus estudios en la UNAM sino que se convirtió en una exitosa empresaria en el ramo tecnológico. En esta calidad, se ha hecho merecedora de reconocimientos muy importantes a nivel nacional e internacional. Sin embargo, lejos de dedicarse exclusivamente a una actividad privada, Xóchitl emprendió una cruzada social contra la pobreza y la marginación en la que viven muchas comunidades indígenas. Desde 1997 preside la prestigiosa Fundación Porvenir y se convirtió en la primera titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas creada durante la administración del Presidente Fox.
Xóchitl no tiene una afiliación partidista y por ello rompe el esquema tradicional de los políticos mexicanos. Ha vivido en carne propia la pobreza, la marginación y el rezago que siguen sufriendo un gran número de hidalguenses. Ha padecido también la violencia de género, uno de los problemas más acuciantes de la sociedad hidalguense. Pero más aún, ha tenido la oportunidad de experimentar en su vida el poder transformador de la educación y la satisfacción que brinda el trabajo social y comunitario. Lamentablemente, en la política mexicana este tipo de historias personales siguen siendo unas cuantas. De ahí que su candidatura adquiera un interés mucho más profundo que el eminentemente electoral.
En efecto, todo parece indicar que Xóchitl va a convertirse en la séptima gobernadora en la historia de México. Pero lo más importante es que sólo una personalidad como la suya es capaz de convocar a un equipo de funcionarios talentosos y honestos quienes, sin distingos por su afiliación partidista, tendrán el cometido de sacar a Hidalgo de lo que ha sido un histórico letargo en distintos rubros. Xóchitl no sólo podría romper el caciquismo que se vive en esa entidad sino que sería una promotora incansable del desarrollo social, de la igualdad de oportunidades y, por supuesto, de la educación como motor fundamental para la superación de la pobreza.
Naturalmente, el gobierno del estado y el priísmo local no se han quedado de brazos cruzados. Ambos han emprendido una campaña de desprestigio y difamación, una auténtica guerra sucia que sólo demuestra el miedo que tienen a la Alianza y, por tanto, el pánico que les provoca perder los privilegios y ventajas que han obtenido indebidamente en el servicio público.
Funcionarios del gobierno del estado de Hidalgo, la han venido acosando profiriendo una serie de desafortunados comentarios sexistas en distintas declaraciones. En enero, de manera misteriosa, prácticamente todos los ejemplares de la edición local de Milenio fueron comprados a primera hora de la mañana en Pachuca justo cuando entre sus páginas aparecía una encuesta que daba cuenta de su impresionante crecimiento electoral. Incluso, la propia candidata ha señalado que algunos pendones de su Fundación, colocados en importantes vialidades de la ciudad hidalguense, han sido retirados sin explicación alguna. Sin embargo, lo más grave en este momento de la contienda es la falta de apertura en los medios de comunicación locales. La intervención del gobierno del estado es evidente cuando el Sistema Estatal de Medios de Comunicación comenzó a dar un trato preferente en medios de comunicación a otros precandidatos, notablemente menos competitivos, para encabezar la Alianza opositora. En un programa de televisión local, Xóchitl Gálvez fue permanentemente ignorada y denostada por una conductora descortés e irrespetuosa quien con su actitud dejó entrever que seguía instrucciones. Es probable que esta lamentable situación se dé en otros medios locales sobretodo ahora que Xóchitl es candidata de la Alianza opositora. Por ello, corresponde a las instituciones electorales vigilar por la aplicación del principio de la equidad de género en las campañas y a los actores políticos nacionales hacer de este tema un eje fundamental para próximas modificaciones a la ley electoral.
Mientras tanto, esa es otra muestra de la desesperación del priísmo local, un indicador más de que un futuro distinto para Hidalgo es posible y un aliciente adicional para Xóchitl Galvez, una mujer que sabe como lidiar con la adversidad.
Artículo publicado el pasado 24 de abril en Milenio Diario, estado de México
La nominación e inminente ratificación de Sonia Sotomayor como jueza de la Suprema Corte de los Estados Unidos es un signo alentador para todos quienes creemos en el liderazgo de las mujeres y las personas de origen latino en las más altas posiciones decisorias del planeta. Sotomayor, hija de puertorriqueños de humilde condición en el Bronx neoyorkino, se convertirá en la primera persona de origen latino, y apenas en la tercera mujer, que llega a esa posición.
Pero el camino no ha sido fácil. Con base en el trabajo duro y la perseverancia de su familia, combatiendo la diabetes que le fue diagnosticada al cumplir ocho años, la muerte de su padre a los nueve y la pobreza que le rodeó desde aún más pequeña, Sonia se graduó con honores en Princeton, culminó su formación en Yale y se convirtió en una brillante jueza de distrito -la primera de origen latino- en Manhattan. Tal y como lo recordó el propio presidente Barack Obama durante su designación, su nombramiento demuestra que “no importan los orígenes que uno tenga o los desafíos que la vida te presente”. No obstante, su historia personal está llena de episodios en los que tuvo que sobreponerse a señalamientos racistas, clasistas y machistas. Y actualmente, precisamente días antes de su posible confirmación en el cargo máximo para un jurista estadounidense, sigue recibiendo lamentables señalamientos de este tipo.
A pesar de que Sotomayor ha cosechado buen número de apoyos, en principio los suficientes para asegurar su confirmación, ha tenido que responder a numerosos ataques. Con declaraciones sacadas de contexto y a partir de un famoso caso de discriminación positiva y acciones afirmativas en New Haven sobre el que emitió sentencia se le ha acusado de racista. Durante las audiencias de confirmación, unos cuantos legisladores estadounidenses atacaron a Sotomayor por pertenecer a grupos como el Fondo Puertorriqueño para la Defensa Legal y la Educación –como si defender derechos civiles fuera indebido- y cuestionaron, con nula evidencia, su capacidad para ser equitativa y objetiva en controversias raciales. Y es que, en el fondo, los detractores de Sotomayor no han entendido el valor y la importancia de las acciones afirmativas. En países como Estados Unidos, donde la segregación racial fue una realidad generalizada en buena parte del siglo XX, las acciones afirmativas siguen siendo muy importantes. En general, una acción afirmativa tiene el propósito de establecer medidas que den a un grupo que históricamente ha sufrido discriminación, cierto trato preferencial en el acceso a ciertos servicios, recursos y oportunidades con el objeto de compensarles e incorporarles de lleno en un proceso de reducción de las desigualdades.
Pero el nombramiento de Sonia Sotomayor no es solamente una acción afirmativa. Es el reconocimiento de que personas provenientes de minorías históricamente discriminadas pueden ser tan capaces y estar tan preparadas como el resto para desempeñar un altísimo cargo público. Es además el reconocimiento a las múltiples contribuciones y al peso específico que tiene la comunidad latina en los Estados Unidos. Una comunidad que crece, que se educa y que aporta cada vez más al desarrollo de ese país. Es también una comunidad que con Sotomayor, Hilda Solís, Linda Sánchez, Antonio Villaraigosa, Arturo Valenzuela, entre otros, están cambiando el rostro de la inmigración latina y haciendo sentir su relevancia sobretodo en el ámbito público bajo la actual administración estadounidense.
Su dominio del derecho estadounidense, la solidez de su carrera judicial, su capacidad para responder a preguntas complejas así como su sinceridad y seguridad para abordar cuestionamientos incómodos sorprendió a demócratas y republicanos durante las audiencias de confirmación.
Según estimaciones periodísticas, Sonia Sotomayor será confirmada de manera abrumadora, la próxima semana, por el Congreso estadounidense. Son buenas noticias para la comunidad latina en Estados Unidos, para la defensa de los derechos humanos de las minorías en el mundo, para la lucha de las mujeres por asegurar la equidad de género y eventualmente para nuestro país puesto que no es un secreto su postura crítica con respecto a la portación y tránsito de armas en la Unión Americana.
Artículo publicado el pasado 25 de julio de 2009 en Milenio EdoMéx











